¿Qué sabes acerca de la miopía?

Aquí te explicamos todo lo referente a la miopía, tratamiento y corrección

La miopía es un defecto refractivo que produce una mala visión de lejos. El término miopía proviene del griego y quiere decir literalmente “contraer los ojos”. Cuando una persona padece miopía, lo que intenta es enfocar y por ello cierra ligeramente los ojos.

Se da en ojos que enfocan las imágenes delante de la retina en lugar de hacerlo sobre la retina. Esto puede dar lugar a una visión borrosa. Asimismo, puede ocurrir tanto en niños como en personas en edad adulta. Es importante hacerse revisiones desde los 8 años ya que es cuando, en los niños, se empieza a manifestar. Con el tiempo puede quedarse estable o aumentar. Durante la adolescencia lo más común es que aumente y se produzcan cambios en la graduación y es extraño que varíe entre los 20 y 40 años de edad. Es importante recordar que en cada paciente adquiere protagonismo la carga genética de los padres.

Es una anomalía que afecta a la visión de lejos y obliga al uso de gafas o de lentillas. Cuando ocurre este fenómeno los objetos se ven desenfocados. De esta forma, su corrección tiene dos vertientes: o las gafas y lentillas o la cirugía. Es importante recordar que para defectos refractivos altos, es recomendable no intervenir mediante láser sino la implantación de lentes ICL. Todo esto se puede comprender de una forma gráfica en el vídeo situado sobre estas líneas.

Miopía magna, ¿qué es?

miopía y su corrección

Seguro que has oído hablar muchas veces de la miopía, aún así hagamos un breve repaso. Miopía, hace referencia al defecto refractivo por el cual se produce una visión borrosa y poco clara en la lejanía. Debido a una curvatura excesiva del cristalino las imágenes no se proyectan de forma correcta en la retina. Pero, ¿ sabes qué es la miopía magna?

 

Este término hace referencia a una miopía alta o patológica que va aumentando con la edad. Viene dado por un alargamiento de la parte posterior del globo y suele asociarse al adelgazamiento de las paredes oculares, con especial repercusión en la retina. Los pacientes que la sufren suelen tener más de 6 dioptrías, sufren una visión borrosa o pueden ver líneas torcidas.

 

Además, la miopía magna no sólo se caracteriza por la alta graduación, si no también, por una alta tendencia a sufrir alteraciones oculares y complicaciones comunes como cataratas a edades más tempranas, glaucoma, hemorragias, agujeros maculares, alteraciones en el nervio óptico e incluso desprendimientos de retina. Es por ello que adquiere mucha importancia llevar un control sobre su salud visual y realizar una detección temprana.

 

Aunque no puede prevenirse, si que puede tratarse y evitar que se desarrolle esta u otras patologías asociadas. Para corregir este defecto refractivo se  puede optar por gafas y lentes y de contacto. En ciertos casos más complicados, algunos pacientes, pueden necesitar cirugía láser o el uso de algún tipo de medicamentos intravítreos para frenar ciertas complicaciones.

 

Cada caso es diferente y por ello adquiere mucha importancia las revisiones frecuentes con su oftalmólogo de cabecera y llevar el control sobre su caso y sus patologías para poder así obtener un diagnóstico personalizado y concreto. Pruebas como la retinografía y controles regulares del estado de nuestro fondo ocular pueden resultar muy beneficiosos. En los casos ya diagnosticados adquirirán mayor importancia las revisiones anuales y la capacidad de realizar un diagnóstico precoz para poder prevenir grandes riesgos.

Presentación Instituto Oftalmológico Rodríguez-Ratón

IORR

El pasado 14 de diciembre, se presentó oficialmente el proyecto del Instituto Oftalmológico Rodríguez-Ratón, IORR. Los miembros de equipo destacaron los aspectos más importantes del esquema organizativo, la tecnología médica disponible y las enfermedades oculares en las que destacan. Todo ello sustentado en un esfuerzo diario por lograr la mejor experiencia en oftalmología para sus pacientes.

Entre los 150 invitados, se reunió el entorno médico, familiar y empresarial en torno al que llevan su trabajo día a día. Se pretendía así ,acercar la oftalmología a su círculo más cercano, explicar la cara humana que se encuentra detrás de cada acción de IORR y cada decisión que se toma.

Tras un emotivo recibimiento con un recuerdo para todas las personas e instituciones que han colaborado con IORR, Patricia Pagadigorria presento el área de Recursos Humanos y la parte más administrativa de la marca. Beatriz Otaola explico la base tecnológica del instituto. Seguidamente, Sofía de Andrés, se encargó de exponer la parte referente a la experiencia de usuario mientras que su compañera Natalia Marqués comentó la parte relacionada con el lanzamiento de su nueva página web y redes sociales. Desde el público, Marta Andrés, encargada de la comunicación corporativa retransmitió la gala en directo para los seguidores en perfiles sociales.

Todo este equipo integra la actividad de la dos sedes del Instituto Oftalmológico Rodríguez-Ratón en Bilbao y Getxo. Decididos a mantener y mejorar su servicio a cada paso. Realizan evaluaciones 360 en busca de una mejora contínua y apoyan la formación continua del equipo como parte de un desarrollo por capacidades.

Se destacó la tecnología láser para el tratamiento de la miopía, la mejora en la indicación e implante de lentes intraoculares multifocales y la restauración de la visión con la operación de catarata. Además, se presentó el sistema de cribado con detección precoz de glaucoma y degeneración macular, una enfermedad de la retina cada vez más frecuente. Una última enfermedad muy frecuente, pero poco tratada, es el ojo seco. De cara a futuro, se va a poner en marcha un circuito de diagnóstico y tratamiento pionero.

¿Cómo ve un ojo miope?

Experto en cirugía refractiva

Uno de los defectos refractivos más comunes en población mundial es la miopía. Entorno al 29% de la población estatal, afectando de igual manera a hombres y mujeres,  lo sufren. En el caso de los menores, es el defecto que cuenta con más diagnósticos, ya que, uno de cada diez niños lo padece.

 

Recordamos que la miopía hace referencia al defecto refractivo por el cual las personas no consiguen ver de manera correcta los objetos que se encuentran a mayor lejana. Debido a que la longitud del ojo de los miopes es algo más grande de lo normal, no consiguen enfocar y proyectar las imágenes con corrección. Esto hace que en vez de sobre la retina, lo hagan sobre la parte delantera de esta y se formen borrosa.

 

Este error refractivo suele aparecer de manera congénita o desarrollarse a lo largo de la niñez y comienza a estabilizarse hacia la treintena normalmente. No puede prevenirse pero si corregirse, detectarse de manera precoz y poner una solución personalizada a cada tipo de caso y edad. Los miopes ven mal distancias lejanas, pero en cambio ven con corrección distancias cercanas, por ello suelen acercarse los objetos para estar más cómodos y realizar menos esfuerzo.

 

Este tipo de pacientes suelen ser dependientes de gafas o lentes de contacto para su vida diaria. Sin el uso de este tipo de correcciones, acciones comunes como observar carteles, conducir, mirar pantallas, paisajes…no resultan tarea fácil. Las imágenes no parecen nítidas, no se aprecian los detalles y se realiza un esfuerzo visual considerable para conseguir una calidad visual mínima. En un momento dado, a partir de ciertas dioptrías puede corregirse gracias a la cirugía láser, que permitirá olvidarte de las lentes durante un largo tiempo y facilitar la vida diaria.

 

Lo más acertado, ante cualquier tipo de síntoma será acudir al oftalmólogo para someterse a revisiones periódicas y conocer en profundidad cada caso. Así a la hora de decidir que se adecua mejor, lentes, lentillas o tratamientos mediante láser su doctor podrá asesorarle con mayor corrección.

Diferencia entre miopía e hipermetropía

Más de la mitad de la población española es consciente de que sufre defectos visuales. Problemas como la miopía, el astigmatismo, la hipermetropía son padecidas por más del 70% de la población. De entre ellas, la miopía es la que cuenta con más casos. No se debe confundir con la hipermetropía, que le sigue bien de cerca. Pero ¿en qué se diferencian?.

Miopía vs hipermetropía

Ambas hacen referencia a problemas refractivos en la vista pero existen varias claras diferencias en sus síntomas.

La miopía implica una mala visión lejana. Mientras que los objetos que se encuentran a menos distancia son percibidos con claridad. Debido a la forma del ojo y la curvatura de la córnea la luz converge y se enfoca antes de llegar a la retina; por ello es típico de ojos largos. Esto produce una imagen borrosa y poco nítida.

En cambio la hipermetropía se caracteriza por lo contrario. Las imágenes se forman detrás de la retina, lo que provoca la falta de capacidad para ver objetos cercanos con claridad y posibilidad de percibirlos mejor en la lejanía. Bien es cierto, que con el paso de los años, las personas con hipermetropía tienen a comenzar a perder también visión lejana y encontrar dificultades para enfocar. Este empeoramiento a lo largo de los años se debe a que el cristalino, esa lente flexible intraocular, compensa el defecto visual en la juventud pero pierde su elasticidad y deja de compensar

Ambas pueden corregirse gracias al uso de lentes y lentillas graduadas específicamente para su caso. Además, gracias a los avances médicos, se puede corregir con cirugía. El método más habitual es el láser, con el cual se pueden corregir la mayoría de defectos de miopía, hipermetropía y astigmatismo. Es una técnica que modela la córnea para mejorar el enfoque de las imágenes en la retina. Para aquellos casos que no pueden beneficiarse del láser por exceso de dioptrías, córnea delgada o problemas de sequedad ocular; existen las lentes intraoculares ICL. Estas lentes se implantan en el ojo y corrigen la graduación con una alta calidad; además de ser reversibles y no alterar la córnea.

Vista cansada

Cabe destacar que tanto la miopía como la hipermetropía se acompañan, con la edad, de la presbicia vista cansada. Todo ello hace que en ocasiones sea más difícil ser consciente de cuál es nuestro caso y cuáles son sus síntomas. Gracias a las revisiones con su oftalmólogo de cabecera podrá llevar un control de su salud visual y buscar una solución adecuada a su caso. Nadie mejor que su especialista de confianza para aconsejarle sobre la mejor solución a su caso.

Cirugía refractiva láser

cirugia refractiva

La cirugía refractiva hace referencia al conjunto de diversos tipos de intervenciones para conseguir eliminar o disminuir los defectos refractivos de la visión. Defectos como la miopía, astigmatismo y presbicia pueden ser tratados mediante este tipo de cirugía para poder corregirlos y minimizarlos a largo plazo. Un tipo de cirugía refractiva muy común y de las más frecuentes es la corrección de este tipo de defectos mediante láser.

En un ojo sano, las imágenes entran por medio de la córnea y el cristalino para proyectarse en la retina. A este proceso se le conoce como refracción. Tras este proceso, la imagen llega al cerebro a través del nervio óptico y así se produce el proceso de la visión.En cambio, cuando se sufre algún tipo de defecto refractivo en la visión, la imagen que se proyecta en la retina no lo hace de manera correcta y se produce una visión borrosa.

Cirugía refractriva: el láser

En el caso del láser, existen diversos tipos. Cada uno específico para un tipo de caso y paciente. Por ello, antes de plantearse cualquier tipo de intervención, conviene realizar una revisión completa y acudir a escuchar la opinión de un experto, como su oftalmólogo.

El láser es una técnica precisa y común, que consigue cambiar el espesor de la córnea en función al número de dioptrías para conseguir  así corregir el defecto. Es óptima para pacientes con unas dioptrías concretas y quieren olvidar el uso temporal de gafas y lentillas. Se realiza en pocos minutos, con anestesia tópica y sin ninguna necesidad de ingresos.

Tras la operación la vista se recupera casi al 90% en los días previos. De manera muy rápida se consigue volver a una visión clara y nítida a la rutina normal. En cualquier caso, la mejor manera de conocer que es lo más adecuado para su caso, es recomendable visitar con cierta periodicidad a su oftalmólogo de cabecera para conocer más claramente sus opciones y el estado de su visión.

 

¿Cuáles son los riesgos de operar la miopía mediante láser?

operar la miopía mediante láser

Cuando se sufre un defecto refractivo como presbicia, miopía o astigmatismo y se está pensando en corregirlo mediante cirugía ocular, surgen muchas preguntas y dudas sobre los posibles riesgos de este tipo de intervenciones.

Operar la miopía mediante láser

Para ello, lo primero que se debe conocer es el tipo de intervención a la que se va a someter. En caso de la miopía, el método más común para su corrección es mediante láser.

Cabe destacar que la intervención mediante láser es un proceso irreversible que modifica el grosor y la forma de la córnea a futuro. Así se modifica la capacidad del ojo para refractar y recibir la luz. Es una tecnología muy avanzada, segura y eficaz por la cual se recupera la visión clara.

Riesgos de operar la miopía mediante láser

Como cualquier intervención, existen riesgos que son necesarios conocer antes de someterse a esta intervención. En este caso, algunos pacientes pueden notar:

  • Sequedad ocular. Durante los primeros días tras la intervención el paciente siente una sensación de sequedad, arenilla y lagrimeo en los ojos. Suele pasarse durante las semanas posteriores.
  • Excepcionalmente, algunos pacientes sufren halos y deslumbramientos durante las primeras tras la intervención. Es poco frecuente y tiende a desaparecer.
  • Debido a los procesos de envejecimiento naturales del ojo se pueden llegar a padecer cambios en la graduación. Meses e incluso años después pueden llegar a notarse estos pequeños desajustes, que no necesitarán corrección o simplemente un retoque mediante láser.
  • Infección. Tan sólo un paciente de cada 10.000 suele sufrir inflamaciones o infecciones en la zona. Gracias a los consejos médicos pre y post intervención y la seguridad del láser muy pocos llegan a sufrir estas molestias.

 

De cara a la intervención lo más importante es seguir los consejos de su médico. Sólo su especialista podrá determinar que es mejor en su caso y aconsejarle sobre las medidas de higiene y cuidado.

Efectos secundarios tras una operación de miopía con láser

operación láser

La operación de miopía, es una técnica que lleva en uso más de 20 años mediante la cual el cirujano remodela la córnea y corrige sus defectos gracias al láser. A día de hoy tiene muy buenos resultados pero su carácter es irreversible y es muy importante tomar la decisión correcta y consultar con su oftalmólogo antes de tomar una decisión sobre su caso. Existen diferentes tipos de cirugía láser aplicadas a una operación de miopía: PRK, LASIK y SMILE. Cada uno de ellos adecuado a un tipo de paciente y a un caso concreto. El más utilizado es el LASIK, que utiliza un Excímer para adecuar la curvatura de la córnea en función del defecto refractivo.

Es una intervención que se realiza con anestesia tópica y en la que se pueden operar ambos ojos a la vez de manera indolora y sin apenas postoperatorio. Al día siguiente de la intervención la mayoría de los pacientes han recuperado hasta el 90% de su capacidad visual, puede olvidarse de sus gafas o lentillas y volver a su rutina diaria con normalidad.

Efectos secundarios de una operación de miopía

Aún así, como toda intervención existen algunos efectos secundarios que es mejor conocer antes de someterse a una cirugía ocular.

  • Algunos pacientes sufren sequedad ocular derivada de este tipo de operaciones, para ello han de utilizar con asiduidad lágrimas artificiales para ayudar a mantener la zona húmeda.
  • Sensibilidad a la luz, sobre todo los primeros días tras la operación.
  • Vista borrosa o poco nítida sobre todo por la noche
  • Sensación de ardor en el ojo y la zona externa debido al reciente proceso quirúrgico.
  • Fluctuación de la visión y tendencia a ver borroso. Suele desaparecer tras la operación.

A pesar de todo esto, es importante recalcar que tras la intervención las molestias son mínimas o casi inexistentes en la mayoría de los pacientes. Es raro tener complicaciones serias pero el oftalmólogo se las explicará personalmente según las condiciones de su ojo. Es muy importante, tras la intervención, visitar a su oftalmólogo y llevar un seguimiento de su caso para comprobar y tratar futuros problemas refractivos.

Cómo detectar la miopía

Instrumental miopía

En la actualidad hay más de 2.000 millones de personas con miopía en el mundo. Según los expertos se calcula que dentro de 30 años la mitad de la población mundial padecerá este defecto refractivo. Puede haberse dado debido al envejecimiento de la musculatura, la genética o alguna enfermedad.Pero ¿cómo detectarlo?. Algunos síntomas muy claros que determinan la existencia de un defecto refractivo, como la miopía, puede ser:

Síntomas

  • Entrecerrar los ojos en exceso para ver los objetos. Las personas con miopía tienden a apretar los ojos a fin de poder vislumbrar mejor los objetos. De esta manera la luz no entra de forma correcta y las imágenes se ven borrosas
  • Dolores de cabeza frecuentes debidos al sobre esfuerzo realizado para ver correctamente.
  • Ver halos de luz o resplandores
  • Vista borrosa de los objetos. Se comienza a perder la nitidez y la claridad al mirar.
  • Tendencia a acercarse los objetos hacia los ojos para reconocerlos. Al perder capacidad visual lejana, se tiende a acercar para ver con mayor nitidez.

Test de Snellen

Otra manera de comprobar su agudeza visual lejana puede ser la de realizar varios tipos de pruebas visuales. Desde el test de Snellen con letras que van disminuyendo su tamaño o con un test bicromático en el que las letras se encontrarán sobre un fondo rojo y verde para diferenciar.  Se realizarán pruebas de manera binocular, con ambos ojos, y monocular, con uno de ellos y seguidamente con el otro.

Métodos de corrección

A día de hoy la miopía no puede curarse ni prevenirse pero sí corregirse eficazmente para minimizar de cara a un futuro su avance. Con la ayuda de gafas, lentillas o cirugía puede rectificarse este defecto. Por ello ante cualquier tipo de duda lo mejor es acudir a su oftalmólogo. Mediante un test de agudeza visual podrá con certeza su grado de miopía.Nadie mejor que su doctor podrá determinar su grado exacto y el tratamiento adecuado para su corrección.

Test para saber si tienes miopía

IORR

La miopía es un defecto en la visión por el cual las personas no consiguen enfocar con corrección objetos lejanos de forma clara. Esto es debido a que las imágenes en vez de enfocarse sobre la retina lo hacen delante de ella. Mediante la medición de la agudeza visual lejana se puede conocer el grado de miopía y por tanto las dioptrías que un paciente tiene en cada ojo. A través de un test que evalúa ciertos parámetros como la luz, distancia o el tamaño se realizará una medición exacta de está graduación.

Como método de prueba, existe un sencillo ejercicio que se puede realizar para comprobar personalmente el grado de visión lejana que se posee. Utilizando el “Test de Snellen”, en el que las letras disminuyen su tamaño gradualmente, ha de intentar distinguir las letras en orden decreciente. Esta prueba le ayudará a determinar su grado de visión lejana.

Test de Snellen

  • En primer lugar ha de situarse a una distancia de 3,5 metros de la pantalla o pared en la que sitúe el test a observar para realizar la prueba correctamente.
  • Seguidamente realizará la prueba por cada ojo, es decir, primero con uno de ellos y a continuación con el otro. Pruebe a tapar el ojo que no está evaluando para facilitar así el proceso. Utilice su mano o cualquier objeto que tenga a su alcance, un folleto, un papel…
  • Si previamente ya ha sido diagnosticado por su oftalmólogo con un defecto refractivo en la visión, puede realizar la misma prueba utilizando sus gafas o lentillas para comprobar si están correctamente graduadas.

Si consigue ver por completo todas las letras está de enhorabuena, posee una agudeza visual lejana completa. Si por el contrario, no es capaz de ver con claridad todas o se atasca en alguna de las líneas, deberá confirmar con su oftalmólogo los resultados.

Este tipo de test son de carácter informativo y pueden ayudarle a orientarse de cara a un diagnóstico profesional, de ningún modo pueden suplir a un médico. De igual manera, se recomienda realizar revisiones anuales con su oftalmólogo de cabecera para llevar un correcto control de su agudeza visual y detectar cualquier posible patología. Así podrá indicarle un tratamiento personalizado adecuado a su sintomatología y corregir cualquier defecto desde el inicio.

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